Kris Meeke lideró el Tour de Corse durante la primera jornada de la prueba, pero… ¿qué hay detrás de estas especificaciones del nuevo WRC de Citroën tan efectivas en un rallye de asfalto? Pues nada menos que un test con el coche antiguo, el de 2016, asegura Autosport.

Vídeo: la loca salida de pista de Meeke en el Rallye de México

Meeke llegó a Francia habiendo ganado el evento anterior, en México y sobre tierra. Aun así, había dudas sobre cómo se comportaría el vehículo cuando le tocara lidiar con ‘lo negro’. Sin embargo, el piloto se colocó en cabeza durante la etapa inaugural de la prueba, hasta que un fallo en el motor le dejó fuera de la lucha el segundo día. Bien, esto ya lo sabíamos.

Lo que no conocíamos era que Meeke había insistido para que Citroën volviera a la misma carretera que siempre ha utilizado el equipo galo en los tests, situada en Fontjoncouse. También pidió una de las unidades del DS3 de la anterior generación, con el fin de que sirviera de referencia y para empezar desde cero todo el proceso de búsqueda de especificaciones. “Necesitábamos extraer la receta de ese coche, pasarla al nuevo y hacer que el WRC de 2017 funcionase en ese tramo concreto”, ha explicado el piloto.

Y resultó. “Durante la carrera, el C3 fue sensacional, no quería dejar el volante. Esa es la lectura positiva que saco de Córcega”, ha añadido. Aunque su jefe, Yves Matton, matiza que no todo vale: “Algunas soluciones empleadas en el pasado no son las apropiadas para el coche nuevo”. Pronto encontrarán las adecuadas, estamos seguros.

Cómo ayudó al nuevo WRC de Citroën un test con el coche de 2016

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