Resumen Mundial, temporada 2005

| 16/12/2005

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Se acabó el Mundial 2005 y con él se ha ido una temporada triste.

Triste por la retirada definitiva de Carlos Sainz (aunque pudimos verlo fugazmente en 2 rallyes), por la retirada (esperemos que temporal) de dos marcas míticas en el mundial como Citroën y Peugeot, pero sobre todo triste por la muerte de dos protagonistas habituales del Mundial en los últimos tiempos.

En 2005 nos dejaron Michael Park, que moría en accidente mientras copilotaba a Marko Martin en el Rallye de Gales, y Richard Burns, que se rendía en su lucha contra un tumor cerebral, detectado en 2003, hace una semana escasa.

En el terreno deportivo, fue el año de Citroën, ya que lo ganaron prácticamente todo. Se despidieron de su participación oficial a lo grande, ganaron el Mundial de Marcas y Pilotos gracias a Sebastien Loeb, así como el Mundial Junior gracias a Daniel Sordo.

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La temporada empezaba con dudas, el grupo PSA anunciaba que sus marcas dejarían de participar a nivel oficial al finalizar la temporada, Malcolm Wilson lograba sacar adelante su programa con Ford en el último momento, mientras que Mitsubishi tampoco mostraba signos de fortaleza. Por otro lado Suzuki anunciaba su firme compromiso con el Mundial, con un nuevo Super1600, el Swift, y el compromiso de saltar a la categoría reina en el futuro.

Para los españoles era el primer Mundial sin Sainz y todos poníamos nuestros ojos en Sordo con su programa en el Mundial Junior, Pons participando en el Mundial de Producción y Solá con varias salidas programadas con un Focus oficial, buscando el relevo generacional al madrileño.
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En la intertemporada se producían algunos bailes de bacquets y los equipos oficiales anunciaban a los siguientes pilotos:

Citroën, Loeb y Duval.
Ford, Gardemeister y Kresta.
Mitsubishi, Rovanpera, Panizzi y Galli.
Peugeot, Gronholm y Martin.
Skoda, Schwarz y Bengué.
Subaru, Solberg, Sarrazin y Atkinson.
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También había cambio en el proveedor de neumáticos de algunos equipos. La italiana Pirelli pasaba a calzar los coches de Peugeot y Mitsubishi además de su ya tradicional cliente Subaru. Por otro lado Citroën, Ford y Skoda eran calzados por la francesa Michelin.

Como ya viene siendo habitual el banderazo de salida se da en la glamorosa ciudad de Mónaco, con la disputa del Rallye de Montecarlo. El primero de una serie de 16 rallyes que llevarían a todos los equipos a un periplo alrededor del planeta, visitando casi todos los continentes y enfrentándose a las más variadas condiciones climáticas, desde el frío y la nieve al calor más abrasador.
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El Mundial 2005 fue cosa de Citroën y de Loeb, con un coche cuyo desarrollo se paró en el 2004, Loeb mostró su raza ganando de forma abrumadora la mayoría de las pruebas. Ante esas circunstancias, su compañero Duval intentó brillar a la misma altura, pero lo único que consiguió fue una serie consecutiva de abandonos por salidas de carretera. Situación que obligo a Frequelin a sustituirlo por Sainz en los rallyes de Grecia y Turquía.

El español cumplió con creces su objetivo de dar puntos a la marca, siendo tercero y cuarto respectivamente.

Loeb conseguía su segundo título mundial, mientras que Duval era sexto.

Sordo se hacía con el Junior in extremis en Catalunya mientras que el título de Marcas era para la marca de los chevrones que sumaba 11 victorias en una temporada, superando el record que ostentaba hasta ese momento Lancia con 10.
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Tras Citroën se clasificó su marca hermana, Peugeot, que en el año de su despedida del Mundial no pudo cuajar un resultado como esperaban. Los problemas de adaptación a los Pirelli primero y la mala suerte de Gronholm con innumerables averías impidieron a los hombres de rojo estar más arriba en las clasificaciones.

El mazazo final fue el accidente de Martin en el Rallye de Gales, donde su copiloto Michael “Beef” Park perdía la vida de forma fulminante debido al fuerte impacto del coche.

Gronholm finalizó tercero, empatado a puntos con Solberg, mientras que Martin fue quinto, aunque después del Rallye de Gales decidió finalizar la temporada y fue sustuido por Daniel Carlsson.

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La tercera marca clasificada fue Ford, tras conseguir en el último momento la luz verde para el programa deportivo, estrenaba equipo y empezaba a desarrollar el Focus RS WRC, su arma para el 2006 que debutaría en la última prueba de la temporada en Australia.

Gardemeister fue cuarto en la general, mientras que un decepcionante Kresta finalizó octavo.

El español Solá tampoco pudo hacer un buen papel en sus salidas con el Focus oficial ya que sólo sumó 2 puntos en el Rallye de Gales, abandonando por accidente en el resto de las pruebas.

Subaru no pudo pasar de la cuarta plaza, siendo el último de los grandes equipos.

{mosimage}Mientras que sus compañeros no cumplieron con las expectativas depositadas en ellos, Solberg pareció sufrir el síndrome Loeb y cometió más errores de los habituales, logrando sólo tres victorias en toda la temporada. Al final fue segundo, empatado a puntos con Gronholm, mientras que su compañero Atkinson fue duoécimo y Sarrazin finalizó decimoséptimo.

El 2005 fue un año de transición para Mitsubishi, anticipándose a la normativa su coche prescindía de las sofisticaciones electrónicas de la competencia.

Rovanpera fue el mejor de los tres pilotos, finalizando séptimo. Mientras que Galli fue undécimo y Panizzi que logró ser tercero en Montecarlo fue decimosexto.

Poco a poco el coche parecía ganar competitividad, llegando Rovanpera a finalizar segundo en la última prueba del año, Australia.

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La marca checa es una de las marcas en la cuerda floja, su coche parecía no andar y sus pilotos tampoco, hasta que llegó McRae, primero en el Rallye de Gales y luego en el de Australia, demostrando que las manos del piloto siguen contando mucho en este deporte.

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Entre los españoles, decepción con Solá, quien acumuló errores y accidentes, no pudiendo aprovechar la oportunidad de demostrar su valía con el Focus WRC.

Pons cambió de categoría a mitad de temporada, abandonando el Mundial de Producción (en la que llegó a ganar una prueba) para ponerse a los mandos de un Xsara WRC privado, cuajando buenos resultados como el cuarto puesto en Catalunya.

Sordo se hizo con el Mundial Junior, realizando una buena temporada en la que ganó 4 pruebas y mereció la victoria, aunque ésta se vio empañada por la polémica decisión de los comisario deportivos en el Rallye de Catalunya, cuando al romper el motor en el Shakedown, decidieron penalizarlo con 1 minuto en vez de excluirlo de la prueba como indicaba el reglamento.

Durante el 2005 también tuvimos la oportunidad de ver cómo la FIA cambiaba la normativa periódicamente, haciendo propuestas a cada cual más peregrinas. El formato actual parece no funcionar, con 2 marcas retirándose oficialmente de la competición y otras 2 solicitando permiso para no disputar por completo todo el calendario parece que es necesario buscar una fórmula que atraiga a las marcas, pero a la vez se les debe ofrecer estabilidad en los reglamentos, de forma que se puedan plantear sus inversiones a varios años vista.

La próxima temporada supondrá la puesta en marcha de la categoría Super2000 veremos qué da de si y hasta donde puede llegar esta categoría de la que aún se desconocen muchos detalles.

En 2006 empezaremos a ver algunos de esos cambios, los WRC dejarán de lado la electrónica para montar diferenciales mecánicos, dicen los pilotos que los nuevos WRC serán igual de rápidos aunque demandarán más habilidad al volante. Algo de lo que parece estar falto el mundial y que han demostrado dos viejas glorias, Sainz y McRae en su fugaz regreso al mundial este año, superaron con creces a las jóvenes promesas, algo sobre lo que es necesario reflexionar.

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