Rallye de Gales: su historia

| 07/11/2015
Volkswagen, Rallye de Gales 2014.

Una de las pruebas con más «solera» del WRC, el Rallye de Gales, está a punto de comenzar. ¿Sabías que sus orígenes son anteriores a la Segunda Guerra Mundial? Efectivamente, el primer Rallye RAC (Royal Automobile Club. No confundir con el de España, el «nuestro» es el RACC, siglas correspondientes a Real Automóvil Club de Cataluña) se disputó en 1932. Con los años, se convirtió en sinónimo de uno de los eventos más duros de esta disciplina. Sus bosques oscuros, las pistas embarradas y la climatología de la región en noviembre -niebla, lluvia, incluso hielo y nieve, en algunas ocasiones-, presentaban retos constantes para los pilotos. Y había más: hasta los años 80, la cita discurría por Inglaterra, Gales y Escocia, toda una maratón. Hasta los 90, no se permitían los entrenamientos, por lo que había que conducir sin notas.

1972: El amanecer de los Escort

Esta edición del Rallye RAC fue memorable por varias razones: trajo la primera victoria para un piloto británico desde 1959… e inició la era de éxitos de los Ford Escort. Desde ese año y hasta 1979, el primer escalón del podio fue para la marca del óvalo. Quizá no hablamos del coche más potente, pero su conducción era sencilla y resultaba ideal para unos tramos que se disputaban a ciegas y para las cambiantes condiciones meteorológicas. 1972 también marcó el primero de los dos triunfos de Roger Clark, el único británico de su época capaz de batir a los escandinavos.

1980: La sorpresa de Toivonen

La época de los Escort termina ese año: Hannu Mikkola sólo pudo ser segundo después de un error; el rallye de su compañero de equipo Ari Vatanen acabó tras un accidente. Así, la victoria fue, de forma totalmente inesperada, para el «zagal» (tenía 24 años, 3 meses y 24 días cuando ganó, lo que le convirtió en el vencedor más joven de la historia del Mundial hasta el momento) Henri Toivonen, al volante de un Talbot Sunbeam Lotus. El finlandés, conocido por su estilo «todo o nada», acababa de convertirse en un piloto de alto nivel, alguien capaz de dar problemas a sus rivales.

1995: Colin McRae, el campeón del mundo más joven

Seguimos con los récords de precocidad. En 1995, el Rallye RAC vio un auténtico duelo entre los dos pilotos de Subaru, Colin McRae y Carlos Sainz. Antes de la última prueba de la temporada, ambos tenían posibilidades de lograr el título; eran los únicos aspirantes, así que el equipo los dio libertad para luchar. «Que gane el mejor» fue su lema. Y ése resultó ser McRae. Podría haber estado tras el madrileño debido al daño producido en sus neumáticos, pero finalmente se hizo con la victoria y se convirtió en el campeón más joven de la historia del Mundial.

1998: «¡Trata de arrancarlo!»

No hay amante de los rallyes que no conozca este episodio. En 1998, las ilusiones de ver a Sainz con un tercer título bajo el brazo se desvanecieron 500 metros antes de la meta del último tramo. El destino puede ser muy cruel a veces. En realidad tenía que completar ese medio kilómetro y el trayecto hasta el parque cerrado y el podio, pero la historia, normalmente, pasa de puntillas por estos detalles. Sea como fuere, el español era tercero, tenía una posición cómoda… y su Toyota Corolla WRC empezó a echar humo. Ni la patada que dio a su puerta ni la ventanilla que Luis Moya, su copiloto, rompió con el casco, mejoraron la situación. La cara de Tommi Makinen (Mitsubishi), que se había retirado tras un accidente, cuando le dijeron que era el nuevo campeón del mundo, fue una oda a la incredulidad.

2001: La batalla de los británicos

En Gran Bretaña se desató la locura esa temporada: Richard Burns (Subaru Impreza) y McRae (Ford Focus) luchaban por el certamen. McRae fue el primero en «golpear» y parecía claro que iba a llevarse su segunda corona. Sin embargo, en el cuarto tramo entendió mal una nota de su copiloto y dio varias vueltas de campana. Burns mantuvo la calma: fue tercero. Suficiente para ganar el campeonato.

2013: El final de temporada perfecto

Los vencedores del certamen en 2013 también se aseguraron una victoria en el Rallye de Gran Bretaña, la última prueba de la temporada. Sebastien Ogier y Julien Ingrassia pasaron cuatro días luchando en condiciones muy duras, pero se las arreglaron para ganar. Jari-Matti Latvala, su compañero de equipo en Volkswagen, logró la segunda posición. Aunque al principio no estuvo muy brillante, el finlandés fue aumentando el ritmo y la presión sobre Ogier en las etapas del sábado y el domingo… El francés, sencillamente, «apretó» un poco más. «Es fantástico, estoy muy feliz», dijo al llegar a la meta.

2014: Otro broche fabuloso

La prueba final del WRC 2014 era la 13ª de la temporada. Allí, VW logró su 12º triunfo del año, poniendo así el broche de oro a un año en el que demostró que seguía en plena forma. Ogier subió a lo más alto del podio, por delante de Mikko Hirvonen (fue la última carrera en el Mundial para el piloto de M-Sport) y de Mads Ostberg (Citroën).

 

Sentimos molestarte con esto de las Cookies, lo que nos mola son los Rallyes pero es por imperativo legal. Puedes ver aquí la Política de Cookies, si continúas navegando te informamos que la estás aceptando ;)    Ver Política de cookies
Privacidad