Rali do Cocido: regreso a 2006, televisión ante todo y algún detalle más

El tiempo pasa más rápido de lo que pensamos. ¿Un tópico? No. Seguro que a más de uno le parece que fue hace unos días cuando estábamos descontando las horas para preparar las maletas y viajar a Pontevedra para ver arrancar el Campeonato de España de Rallyes de Asfalto 2018. Sin embargo, la realidad dice algo muy distinto. Ha pasado ya más de un año desde que la Escudería Lalín-Deza entró en el certamen nacional inaugurando temporada y ya no queda nada para la próxima edición del Rali do Cocido; esta vez quinta prueba del calendario. Y para la ocasión una segunda vigésimo cuarta edición, la cual han decidido apellidar con plus (+).

«Después de las dos pasadas al tramo espectáculo en la tarde del viernes, el sábado teníamos claro que queríamos hacer algo similar al año pasado» inicia Álex Moure. Pero por el medio solicitaron una reunión en la Televisión de Galicia y presentaron no solo el proyecto propio sino uno de este deporte en general. «Les dijimos que nosotros el viernes íbamos a hacer un streaming, con comentaristas, set de producción… y que les cedíamos las imágenes si ellos consideraban oportuno. De allí a quince días nos dijeron que le dieran para delante y que iban a intentar emitir un tramo de cada rallye gallego del los campeonatos nacionales…», explica. ¿Qué pasó? Que tuvieron que adaptar un poco la prueba a las exigencias impuestas desde Santiago y no les quedó otra que modificar los horarios, dejar a un lado una variante que tenían de la especial de Carballeda vista la última campaña…

«Antiguamente hablabas con el responsable de la empresa y uno te daba 50€, otro 100€… Ahora una gran parte de negocios ya tienen un departamento de marketing que estudia el impacto que tiene la inversión hecha en una prueba deportiva y quieren algo más; quieren retorno», comenta el jefe de seguridad de la carrera dezana. En esta línea, han querido transmitir de la mejor manera posible al público generalista lo que es un rallye. «Querían retransmitir quién era el ganador y eso solo es posible en el último tramo. Además, la gente que esté en casa cambiando de canal y vea un coche corriendo, que no solo vea eso. Que escuche sus palabras en la meta y que vea al ganador subido encima del coche, descorchando el champán».

Continuando con la innovación, la gente pontevedresa creyó oportuno tirarse a la piscina con un rallye legend que ya tenían en la cabeza tiempo atrás. «Veíamos a los pilotos de vez en cuando en montaña, algún rallye y nos decían que aquí no había nada adonde ir; que tenían que ir a Oviedo, a Trasmiera…», agrega. Los equipos cumplieron con lo dicho y han hecho de presencia. Serán prácticamente treinta pilotos los que lucharán contra el cronómetro -habrá tiempos- en la tarde noche del viernes en el tramo urbano y el sábado en la parte vespertina. Más allá de la cantidad, los coches y los pilotos echan la vista para atrás automáticamente…

Corrían los últimos días de marzo, primeros de abril de 2006, cuando arrancó el XI Rali do Cocido y con él el Campeonato Gallego de Rallyes de aquella temporada. Y hasta allí fueron más de un centenar de participantes, que tuvieron que hacer frente a un recorrido tan difícil como conocido, en el cual estuvieron Rodeiro, Ponteamoas, Lebozán… con unas carreteras ya de por sí muy resbaladizas pero aún más con una climatología muy adversa y que descargó fuertes lluvias. En cualquier caso, esto probablemente no sea lo más importante sino el desglose de los volantistas y de las máquinas.

El carismático y espectacular Manuel Senra llegó después de conseguir las últimas cinco coronas de campeón regional, previa retirada de Germán Castrillón. Pese a todo, en los primeros compases de la prueba sufría un pinchazo y algún imprevisto en forma de trompo. Y decía adiós a una victoria que finalmente pararía en manos de Martínez Barreiro «Bamarti». Pero a lo que íbamos… Detrás de él, otra gente con menos caballos debajo del capó o con tracción trasera, pero no por ello lentos. Hablamos de Javier R. Grille, quinto de la general al volante de aquel negro Renault 5 GT Turbo, Javier M. Carracedo con idéntica montura, o Víctor Magariños con el BMW M3.

En el caso de los dos últimos, repetirán en esta ocasión como hace trece años. Pilotando la misma mecánica, en el mismo lugar, contra los mismos rivales. Y las diferencias las encontramos en Grille que estará com un Renault; ahora un Clio. Mientras tanto, el pluricampeón autonómico tenía previsto tomar la salida en el Peugeot 306 Kit Car no obstante, problemas de última hora se lo han impedido y ejercerá de coche 0 con un Peugeot 206 S1600, con el cual seguro que tampoco dejará a nadie indiferente.

Y si queremos tirar más de historia, encontramos semejanzas. El ahora Rali do Cocido empezó siendo Villa de Lalín y la primera edición tuvo lugar en estas mismas fechas. Así que esto no deja de ser una vuelta al origen, eso sí, involuntaria y propiciada por un calendario apretado en los primeros compases.

Ya por último, mencionar el esfuerzo que ha hecho Moure y demás personas para poner en marcha la Promo N5. Una fórmula de promoción destinada a coches de hasta 1.600cc. «Lo mínimo eran quince competidores. Si teníamos quince el premio era una carrera con un N5. Así el premio son 2.500€ y creo que hay una docena y también está bien el premio, para una copa», comenta. Todo esto está siendo posible, empresas privadas al margen, como Disiclin o Grupo Vilariño, gracias al apoyo incontestable que viene haciendo el gobierno local últimamente. Fue la corporación la que puso la primera piedra en el camino para estar en el Nacional de Asfalto y quién sabe hasta donde llegará la coalición Concello de Lalín y Escudería Lalín-Deza.

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