La temporada 2006 es y será la de los equipos privados. En el Mundial, la “espantada” de los todopoderosos equipos oficiales nos ha dejado un panorama muy inusual en la última década. Lo mismo va a ocurrir en el Nacional de Asfalto donde sólo una marca tendrá representación oficial. Y eso ha traído el pesimismo a más de uno.

Y es que en España no hay tradición de equipos privados. Tenemos “oficialitis”, aguda en muchos casos… Nuestro Nacional de Asfalto siempre ha estado asentado, por suerte o por desgracia, sobre las bases de los equipos oficiales y en las últimas temporadas hemos vivido unas vacas gordas espectaculares con hasta seis marcas en liza (Renault, Peugeot, Fiat, Citroën, Mitsubishi y Honda).

Pero las marcas, salvo rarísimas excepciones, no se guían en sus decisiones deportivas por criterios de eficacia. Las decisiones se toman en función de no se que parámetros de marketing y eso significa que nos vamos y nos venimos constantemente. No hay una política de continuidad en sus programas deportivos: una temporada nos gastamos dos millones de euros y a la siguiente cerramos el chiringuito.

En demasiadas ocasiones los departamentos de competición se crean por impulsos y se convierten en “sangraderas” para las marcas. Se coloca al frente a responsables alejados de los rallyes o a “rallymen” que dilapidan el dinero bajo el síndrome del funcionario público.

En los países de nuestro entorno la existencia de estructuras privadas (con mayor o menor apoyo de las marcas) sí es el soporte de las carreras. Francia, Inglaterra o Italia mantienen sus Campeonatos Nacionales a base de equipos privados con gran implantación. Existe la tradición.

Los ingleses, por ejemplo, en la época del Ford Escort RS no tenían un equipo de fábrica al uso, si no que los míticos vehículos corrían bajo los colores de diferentes estructuras que tenían apoyo de Boreham. En Italia, la Grifone o la Jolly Club hacían correr los Lancia. Bozian, primero con Renault y después con Peugeot, era el equipo privado estrella en Francia.

En España esto no ha ocurrido. No hay cultura de equipos privados. Evidentemente, esta falta de “historia privada” se debe a las particularidades (padecimientos) económicos que hemos sufrido hasta ponernos a la altura de nuestros colegas continentales. Hasta hace muy poquito no había capital suficiente para que tuviésemos nuestro Bozian particular.

Ahora existe ese dinero pero no existe la cultura. No se consigue el apoyo de patrocinadores fuertes ni existen las personas suficientemente emprendedoras para crear esas estructuras privadas. El Nacional del 2006 lo soportarán diferentes pilotos que se buscan sus patrocinadores o se gastan su propio dinero en alquilar coches a diferentes preparadores. Eso no son equipos privados al uso, o al menos no como los mencionados más arriba.

Los oficiales están muy bien, pero en el mundial, donde todo se amplifica y donde es necesario que las marcas evolucionen los coches y donde parte de la competición es esa escalada tecnológica. Pero un campeonato nacional no debe medirse por esos parámetros.

{mosimage}Estamos a la cola en cuanto a equipos privados. Hemos tenido los mejores S1600 del mundo bajo el paraguas de las marcas, pero cuando estas se han ido nos hemos quedado a verlas venir. La única formación que podría tener la vitola, en sentido estricto, de privado es el equipo de Auto Laca (o Imex Laca en versión Clio). Los canarios tienen su estructura y fichan a pilotos (pagando o no) que corren para ellos. Una temporada con el Saxo, después con el Clio…

Los privados que salten a la palestra del Nacional de Asfalto este año lo harán muy mediatizados por sus economías y corremos el riesgo de que el piloto que viene de estar acostumbrado a trabajar en un equipo oficial no se adapte a un preparador o que, simplemente, se acabe el dinero antes de mitad de año.

En este país siempre hemos querido ser más papistas que el papa y nos hemos enorgullecido por tener a las marcas detrás, pero, como buenas cigarras, no hemos guardado para el invierno. En Inglaterra o Francia, cuando las marcas se han ido lo han resuelto los equipos privados. Eddie Stobart (equipo que lleva corriendo varias temporadas en el Campeonato Inglés y que ahora disputa el mundial) ha hecho campeón a Mark Higgins en 2005 con un Focus WRC. Bernardi ha sido campeón en Francia con Bozian, ahora también en el Mundial.

Un Campeonato Nacional no debe ser el paradigma tecnológico de los rallyes porque acabará muriendo (léase S1600 en España). A veces, es más interesante tener 10 coches normalitos que 2 atómicos, súper-oficiales, que después de una temporada dejen a sus pilotos en la estacada. Igual, este año de sequía nos sirve para purgar la oficilialitis y alguno copia de los vecinos y sigue la línea de Auto Laca creando estructuras duraderas.

Diego Alvarez

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