Qué raro. Los responsables del Rallye de Finlandia se caracterizan por montar una de las pruebas mejor valoradas cada año: no sólo hablamos del evento más rápido del WRC, sino de uno que pilotos y equipos suelen puntuar de forma positiva. Hasta que alguien dijo que era buena idea meter unos tractores gigantescos en plena especial para formar una chicane artificial. Una que, además, estaba en una sección de asfalto, cuando los coches llevaban neumáticos de tierra, como mandan los cánones de esta cita. Y ahí fue donde se lió parda.

Echa un vistazo al vídeo; la verdad es que da un poco de miedo (también sufro cuando Andreas Mikkelsen se va largo en la salida de una curva y “acaricia” las protecciones). Pues bien, no contentos con hacerles zigzaguear por ahí una vez, los organizadores decidieron que las quejas eran infundadas y mantuvieron las enormes máquinas durante la segunda pasada de los protagonistas por el tramo. Los vehículos promocionaban a uno de los patrocinadores del evento, Vartra, y tenían que quedarse allí.

Sebastien Ogier fue de los primeros en hacerse oír, señalando que el nivel de agarre era menor en esa zona. Entre el resto de los implicados, además, se apuntaba el mal gusto de esta acción, recordando el accidente de Jules Bianchi en el GP de Japón de 2014. “Hablamos del tema después de los reconocimientos y dijimos que no podía ir en serio”, ha comentado Ogier a Autosport. “La FIA (Federación Internacional de Automovilismo) está luchando para promover la seguridad en las carreteras y en la F1 hemos visto siniestros con tractores. De acuerdo, en los coches de rallyes vamos un poco más resguardados, ya que llevamos más protección a nuestro alrededor y no alcanzamos la misma velocidad, pero, de todas formas, no tiene sentido hacer esto, no es muy inteligente. Pedimos que quitasen los vehículos el jueves por la noche para que no estuvieran allí en la segunda pasada por la especial, que se realizaría el viernes… pero no lo hicieron”, añade.

Jost Capito, jefe del equipo Volkswagen, ha respaldado la opinión de su piloto. “Fue irresponsable permitir que ocurriese algo así. Un tramo no es un sitio para un tractor”, asegura. Estoy de acuerdo.

Mientras tanto, Kai Tarkiainen, comisario de carrera, apoya la decisión de colocar estos vehículos en plena especial: “Me consultaron si podía hacerse algo así, yo se lo pregunté a la FIA y se tomó la resolución. Lo medimos todo y consideramos cada cosa que pudiera pasar. Fue hecho ateniéndonos a las directrices de la federación sobre el espacio libre que debe quedar entre los obstáculos… y las normas no definen qué debe ser dicho obstáculo”, afirma. Además, insiste en su sorpresa ante las quejas de los equipos, ya que ninguno de ellos, al parecer, se acercó para decirle nada. Entiendo su postura, está en su papel. Vale, los tractores son un símbolo nacional, Marcus Gronholm prácticamente se crió en uno de ellos y bla, bla… Pero chicos, esta vez os habéis equivocado. Se reconoce, pasamos página y el año que viene ponemos unos neumáticos o unas balas de paja, que es lo suyo. También pueden ocurrir cosas, evidentemente, pero chocar contra estos elementos no es igual que hacerlo contra un vehículo excesivo para un rallye. Vamos, creo yo.

Los tractores de la discordia en el Rallye de Finlandia

Sobre el autor
-