Ya es oficial el aterrizaje de los nuevos N5 en nuestro país. El reglamento de la federación, aún en fase final de elaboración (aunque parte ya publicado), adelanta algunas de las características de los vehículos que en palabras del coordinador técnico de la RFEdeA, Fernando Álvarez, son esencialmente los MaxiRally argentinos salvo pequeños detalles, «de manera que uno podrá traerse unidades construidas por Baratec o bien adquirir una a través de algunos de los constructores nacionales que se autorizarán para ello», sostiene.

Los nuevos N5 pretenden ser una alternativa económica a los R5, pero no unos competidores directos de los más avanzados… y caros 4×4 turbo de fábrica. «La filosofía no es esa», insiste el responsable federativo, «sino la de igualar las prestaciones entre los participantes de esta categoría con coches que, pensamos, rondarán los 150.000 euros, pero que cuando se empiecen a construir en España su precio aún podría bajar de ese valor».

Mismo motor 1.6 turbo de serie, con algunas modificaciones permitidas; emplazamiento longitudinal del propulsor, porque las carcasas de transmisión (total) y caja son de origen Subaru; estandarización de piezas para subchasis, suspensión y demás elementos… Todo ello permitirá ajustar el precio pero, sobre todo, igualar prestaciones dentro de la misma categoría. «Todavía es pronto para hablar de potencia y de hecho no tenemos datos definitivos», adelanta Fernando Álvarez preguntado sobre prestaciones y competitividad. «Inicialmente el turbo llevará brida de 32 mm y limitación de soplado a 2,5 bares«. En cualquier caso, y prestaciones aparte, «ahora mismo el principal hándicap de estos coches será su adaptación al asfalto. Siendo como son vehículos desarrollados en Argentina, en muchos aspectos cuentan con piezas sobredimensionadas, pensadas para la tierra. Aún no sabemos si irán bien o no en asfalto, por lo que tienen camino por delante».

El origen

¿Cómo surge la idea de importar los MaxiRally argentinos?, pues a iniciativa del equipo Suzuki-Repsol y la empresa Rallycar. «En el equipo siempre estamos pensando en nuevas vías para seguir compitiendo», asegura el director general comercial de Suzuki Ibérica, Juan López Frade, «y en una ocasión Manel Castrillón me habló de los MaxiRally argentinos; vehículos con homologación regional FIA y que podría ser una buena salida para nosotros. Aunque inicialmente la idea me echaba algo para atrás por no ser todo Suzuki, estaba claro que había que buscar una alternativa para los Swift S1600, que se encuentran en su recta final. Tuvimos varias reuniones con el presidente Carlos Gracia, presentamos toda la información necesaria para los departamentos deportivo y técnico de la RFEdeA y cuando recibimos el sí enviamos a Amador Vidal a Argentina para que viera de qué iba la categoría y que sensaciones le aportaban aquellos coches. A su vuelta tuvo claro que el coche podía funcionar, que era factible y que construyéndolo en AR Vidal nos costaría menos que importarlo».

Esta, la pecuniaria, ha sido una de las claves para iniciar el proyecto -el primer N5 que se construye íntegramente en España- que con costes contenidos y algunas mejoras en electrónica van a permitir salir adelante al nuevo Swift R+, denominación definitiva que tendrá la nueva arma de Suzuki en los rallyes del Nacional. Un vehículo que, según López Frade, bien podría ser una puerta para que otras marcas entren en los rallyes. «Bajo mi punto de vista, y a así se lo propuse al presidente de la federación, que también es vicepresidente de la FIA, este organismo debería permitir la homologación regional en Europa de los N5, pero sólo para constructores que no tuviesen otros vehículos homologados«.

Los plazos del nuevo Swift todavía no están definidos pues, como podéis imaginar, parir una unidad nueva, partiendo de cero y con tantas modificaciones, siempre lleva más trabajo del esperado. Se calcula que el nuevo R+ consumirá en torno a 1.000 horas en su construcción, por lo que la previsión inicial es que esté terminado a principios del mes de marzo. «Nuestra idea», sostiene Frade, «es que pudiese estar listo para Ferrol, siempre y cuando sea fiable y competitivo. En cualquier caso es una fecha que a día de hoy no podemos confirmar«.

Sí parece claro el destinatario de esta unidad. Gorka Antxustegi está llamado a ser el piloto que debute con ella y la desarrolle a lo largo de la temporada. «Creemos que todavía Joan Vinyes no podrá estar al 100% en esta temporada, y cuando lo esté se subirá al S1600. Evidentemente, si vemos que el R+ es competitivo, nos plantearíamos la construcción de una segunda unidad, pero ya para 2017″, asegura el responsable del equipo Suzuki-Repsol de rallyes.

Por lo tanto, a los S1600 aún les queda presente y futuro, entre otras cosas porque siguen siendo competitivos frente a los más modernos R2…

¿Y qué opina el preparador de todo esto? Podéis verlo en el vídeo que os adjuntamos, porque nos desplazamos hasta la localidad gallega de Vimianzo para conocer de cerca el proyecto.

 

Aquí llegan los N5… como el Swift R+

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